Discoteca hinchable.
EINA, Barcelona 2004

En la oferta actual de carpas para eventos reina el aburrimiento más absoluto en lo que a su estructura y forma se refiere. Aprovechando la asignatura que da Hubertus Pöppinghaus en la Escuela de Diseño y Arte Eina, se pudieron experimentar nuevas alternativas para la cubrición de espacios lúdicos. Se planteó como práctica el desarrollar carpas hinchables que acogieran la fiesta de fin de curso 2004 de EINA. De entre los trabajos de los estudiantes se escogió el de Glòria Ribera como mejor propuesta para llevar a cabo su realización. Partiendo de una irónica reinterpretación del logotipo de EINA, el proyecto proponía una carpa formada por tres arcos hinchables en zig-zag que tensaban cuatros piezas de lona roja. Se creaba así un espacio abovedado de 9 x 9 m que serviría de discoteca efímera. El aire como único elemento de soporte y las luces proyectadas sobre el tejido concedían a la noche de fiesta una magia singular.